Estafa con WhatsApp robado: cómo un hombre perdió $18 millones al confiar en un contacto conocido
Las estafas digitales ya no dependen únicamente de mensajes sospechosos o llamadas de desconocidos. En muchos casos, los delincuentes logran engañar a las víctimas utilizando la identidad de personas de confianza. Eso fue lo que ocurrió con un hombre de 47 años, quien terminó transfiriendo $18 millones tras mantener una conversación por WhatsApp con quien creía que era un amigo.
El episodio, que ahora es investigado por la Justicia, vuelve a poner sobre la mesa una modalidad delictiva que crece en todo el país: la apropiación de cuentas de mensajería para generar confianza y concretar maniobras económicas en pocos minutos, antes de que el verdadero titular advierta lo sucedido.
Una conversación que parecía habitual terminó en una millonaria pérdida
De acuerdo con la denuncia, el vecino de Capital inició una conversación con un contacto que conocía porque acostumbraba realizar operaciones de cambio de moneda. Nada hacía pensar que detrás de esa cuenta se encontraban delincuentes.
Durante el intercambio, el supuesto vendedor le indicó que debía efectuar dos transferencias bancarias a un alias diferente al habitual. Convencido de que estaba hablando con su conocido, el hombre completó ambas operaciones sin detectar ninguna irregularidad.
La situación cambió poco después, cuando logró comunicarse con familiares de esa persona y descubrió que el teléfono celular había sido robado minutos antes. Los autores del hecho aprovecharon ese acceso para hacerse pasar por el verdadero propietario de la cuenta y concretar la estafa.
La investigación busca seguir el recorrido del dinero
Tras radicar la denuncia en la Comisaría 2ª, intervino la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos Informáticos y Estafas, que intenta establecer quiénes participaron en la maniobra y cuál fue el destino de los $18 millones transferidos.
En este tipo de casos, uno de los mayores desafíos para los investigadores consiste en reconstruir el recorrido del dinero, ya que suele pasar rápidamente por distintas cuentas antes de ser retirado o convertido en otros activos, dificultando su recuperación.
Una modalidad que aprovecha la confianza entre conocidos
Especialistas en seguridad digital advierten que este tipo de fraude ha ganado terreno porque los delincuentes ya no necesitan convencer a la víctima desde un número desconocido. Al controlar el teléfono o la cuenta de WhatsApp de una persona, pueden mantener conversaciones creíbles, utilizar información previa e incluso continuar chats existentes, generando una falsa sensación de seguridad.
Por ese motivo, recomiendan verificar cualquier pedido de dinero mediante una llamada telefónica o videollamada, especialmente cuando aparecen cambios de cuentas bancarias, alias desconocidos o solicitudes de urgencia.
También resulta aconsejable activar la verificación en dos pasos de WhatsApp, mantener protegidos los dispositivos móviles y avisar de inmediato a familiares y contactos si se pierde o es robado el teléfono, reduciendo así el tiempo que los delincuentes tienen para utilizar la cuenta.
Mientras la investigación continúa, el caso vuelve a evidenciar que la confianza puede convertirse en la principal herramienta de los estafadores y que unos minutos de verificación pueden evitar pérdidas económicas de enorme magnitud.
