Pasó un semáforo en rojo y terminó detenido: llevaba cocaína y una pistola cargada

Santa Lucía: una infracción de tránsito derivó en el hallazgo de cocaína y una pistola lista para disparar

Operativo policial en Santa Lucía donde secuestraron cocaína y una pistola cargada a un conductor detenido tras una infracción de tránsito.


Impacto San Juan · Redacción
17/06/2026 · 15:42 hs

Lo que parecía una intervención habitual por una falta de tránsito terminó convirtiéndose en un procedimiento de alto impacto para las fuerzas de seguridad en Santa Lucía. Un joven conductor fue detenido luego de atravesar un semáforo en rojo y, durante el control policial, los efectivos descubrieron que transportaba dosis de cocaína y una pistola cargada oculta entre sus prendas.

El hecho ocurrió durante un operativo preventivo desarrollado por personal policial que realizaba recorridas de seguridad en una zona estratégica del departamento. La situación encendió las alarmas debido a la combinación de dos elementos considerados de alto riesgo: la presencia de estupefacientes y un arma de fuego en condiciones de uso inmediato.

Una maniobra de tránsito que despertó sospechas

Según la información oficial, el procedimiento se inició cuando efectivos que patrullaban la intersección de Chacabuco y Urquiza observaron que un automóvil Volkswagen Gol Trend circulaba ignorando la señal lumínica de un semáforo.

La infracción motivó la intervención policial. Al recibir la orden de detenerse, el conductor fue sometido a un control preventivo de rutina. Fue entonces cuando los uniformados detectaron elementos que transformaron por completo el escenario inicial.

Entre las prendas del sospechoso encontraron un pequeño recipiente plástico utilizado para ocultar sustancias ilegales. En su interior había 16 envoltorios con cocaína, distribuidos en dosis individuales, una modalidad frecuentemente asociada al narcomenudeo.

Un arma cargada y lista para ser utilizada

Durante la requisa, los efectivos también hallaron una pistola Bersa Thunder calibre 22 escondida a la altura de la cintura. El arma presentaba un cartucho alojado en la recámara y otros nueve en el cargador, lo que indica que se encontraba preparada para disparar sin necesidad de realizar maniobras previas.

La presencia simultánea de droga y un arma de fuego representa uno de los escenarios que más preocupa a los investigadores, ya que incrementa considerablemente el nivel de peligrosidad potencial de cualquier situación de conflicto o intervención policial.

El conductor fue identificado como Ezequiel Gonzalo Sosa Flores, de 24 años, domiciliado en Santa Lucía, quien quedó inmediatamente a disposición de las autoridades judiciales para avanzar con las actuaciones correspondientes.

Tensión durante el traslado policial

Luego del secuestro de los elementos y de concretar la detención, los efectivos iniciaron el traslado del joven hacia la dependencia policial correspondiente. Sin embargo, el procedimiento no concluyó allí.

De acuerdo con el reporte policial, al llegar a inmediaciones del barrio Noroeste III, un grupo de vecinos comenzó a arrojar objetos contundentes contra el personal actuante.

Ante esa situación, los uniformados optaron por retirarse rápidamente del lugar para evitar incidentes mayores y garantizar la integridad física tanto de los agentes como del detenido.

Un procedimiento que cambió por completo en pocos minutos

El operativo comenzó como una intervención habitual por una infracción de tránsito, pero rápidamente tomó otra dimensión cuando los efectivos avanzaron con la identificación y el control del conductor.

El hallazgo de 16 dosis de cocaína y una pistola cargada con diez cartuchos convirtió el procedimiento en un caso de mayor complejidad, obligando a la inmediata intervención de las autoridades competentes.

Fuentes policiales indicaron que el arma se encontraba en condiciones de ser utilizada, mientras que la sustancia fue secuestrada para las pericias correspondientes. Ambos elementos quedaron incorporados a la causa que ahora será investigada por la Justicia.

La situación se volvió aún más delicada durante el traslado del detenido, cuando un grupo de personas comenzó a arrojar objetos contra el personal policial. Ante ese escenario, los efectivos priorizaron la seguridad del procedimiento y se retiraron del lugar para evitar que la tensión escalara a un enfrentamiento mayor.

Lo ocurrido demuestra cómo una simple infracción vial puede derivar en un procedimiento de relevancia judicial cuando durante los controles aparecen elementos vinculados a presuntos delitos más graves.

Una causa que ahora seguirá en la Justicia

Tras el procedimiento, la investigación quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar la procedencia tanto de la droga como del arma secuestrada. También se analizará si el detenido contaba con autorización legal para portar el arma y cuál era el destino de las dosis de cocaína encontradas en su poder.

Mientras avanzan las actuaciones judiciales, el caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los controles preventivos y el rol que cumplen en la detección temprana de situaciones que pueden derivar en delitos de mayor gravedad.




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