Un detenido atacó a dos policías dentro de una comisaría de San Juan: un agente sufrió quemaduras

Violencia dentro de una comisaría de San Juan: un detenido atacó a dos policías durante un procedimiento de rutina. 

Policías trabajan en la Comisaría 5ª de San Juan tras la agresión de un detenido que dejó dos efectivos lesionados.


Impacto San Juan · Redacción
10/07/2026 · 20:00 hs

Lo que debía ser una tarea habitual dentro de una dependencia policial terminó convirtiéndose en un episodio de extrema tensión. Un detenido alojado en la Comisaría 5ª protagonizó una violenta agresión contra dos efectivos durante la entrega de una bebida caliente, dejando como saldo a un policía con quemaduras y una lesión en una mano, mientras otro debió ser sometido a controles médicos tras recibir escupitajos durante el procedimiento.

El hecho volvió a poner sobre la mesa los riesgos que enfrenta el personal policial en el interior de los calabozos, donde situaciones que parecen rutinarias pueden escalar en cuestión de segundos y derivar en lesiones para quienes cumplen funciones de custodia.

Una situación cotidiana que terminó con dos policías lesionados

Según la información oficial, el episodio ocurrió alrededor de las 20:30 del jueves 9 de julio, cuando efectivos de guardia distribuían té entre las personas privadas de la libertad.

En esas circunstancias, el interno Alejandro Suárez, de 34 años, reaccionó de manera violenta y lanzó el recipiente con agua caliente contra el agente Eduardo Facundo Zárate Quinteros, quien cumplía funciones como ayudante de calabocero.

El impacto provocó quemaduras en el cuello, pecho y abdomen del uniformado, generando una inmediata intervención del resto del personal para controlar la situación.

El traslado derivó en un forcejeo aún más violento

Tras el primer ataque, los efectivos intentaron trasladar al detenido hacia un calabozo individual con el objetivo de evitar nuevos incidentes. Sin embargo, durante esa maniobra se produjo un intenso forcejeo.

En medio de la resistencia, el interno logró arrancarle la uña del dedo anular de la mano derecha al agente lesionado, provocándole una nueva herida que requirió asistencia médica.

Al mismo tiempo, el cabo Villafañe también fue blanco de la agresión. El detenido lo escupió en reiteradas oportunidades y una de las salivas impactó directamente sobre su ojo derecho, motivo por el cual fue derivado para realizar estudios preventivos destinados a descartar posibles riesgos sanitarios.

Intervención médica y avance de la investigación

Personal del Servicio de Emergencias Médicas 107 asistió a ambos policías, constató las lesiones y dejó asentadas las actuaciones correspondientes.

La causa quedó bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Flagrancia, que investiga el episodio como presuntas lesiones leves agravadas por tratarse de funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones. Mientras continúan las actuaciones judiciales, el acusado permanece alojado en la misma dependencia policial, a disposición de la Justicia.

Un desafío permanente para el personal de custodia

Este tipo de episodios refleja una realidad poco visible del trabajo policial. Además de las tareas preventivas en la vía pública, muchos efectivos desarrollan funciones dentro de comisarías donde mantienen contacto permanente con personas detenidas, un contexto que exige protocolos de seguridad, rapidez de reacción y constante capacitación para minimizar riesgos tanto para el personal como para los propios internos.

Cada procedimiento dentro de un sector de calabozos puede implicar situaciones imprevisibles, razón por la cual este nuevo caso vuelve a exponer la importancia de reforzar las medidas de seguridad y preservar la integridad física de quienes cumplen funciones de custodia.


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