Escándalo en el Poder Judicial de San Juan: buscan al empleado acusado de liderar el robo de aires acondicionados
San Juan atraviesa uno de los episodios más delicados para su sistema judicial en los últimos años. La investigación por el robo de equipos de aire acondicionado dentro de dependencias del Poder Judicial no solo dejó detenidos y allanamientos, sino también una fuerte preocupación institucional por las fallas de control interno que quedaron expuestas tras la difusión de videos de seguridad.
En el centro de la causa aparece ahora Jorge Fernando Cataldo, un empleado judicial que permanece prófugo y es señalado por los investigadores como el presunto organizador de la maniobra. Mientras la Justicia intensifica su búsqueda, el caso ya provocó repercusiones políticas, cuestionamientos públicos y un profundo malestar dentro de Tribunales.
El empleado señalado como pieza clave de la maniobra
La investigación está en manos de la UFI Delitos Especiales, que apunta a Cataldo como quien habría dado instrucciones para retirar los equipos desde el obrador judicial ubicado en Capital. Según consta en la causa, uno de los detenidos aseguró que actuó bajo órdenes directas del ahora prófugo.
El dato que más sorprendió a los investigadores fue el comportamiento del sospechoso horas después del hecho. Cataldo habría asistido normalmente a su lugar de trabajo, pero luego desapareció abruptamente. Incluso dejó su bicicleta encadenada dentro del edificio judicial, situación interpretada por los pesquisas como una posible salida apresurada.
Los allanamientos realizados en su vivienda no arrojaron resultados positivos y desde entonces se activó una búsqueda provincial para intentar localizarlo.
Cómo fue el robo dentro del predio judicial
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad fueron determinantes para reconstruir la secuencia. Cerca de las 6 de la mañana del viernes, una camioneta Toyota Hilux blanca ingresó al sector de Patrimonio y Servicios Generales sobre calle General Acha.
En los videos se observa a dos empleados trasladando varios equipos de aire acondicionado mediante un carro de carga. Los investigadores identificaron a los involucrados como Juan José Gallardo y Juan Pablo Albornoz, quienes posteriormente quedaron detenidos.
Otro elemento que generó fuerte repercusión social fue que el vehículo utilizado pertenecía al propio Poder Judicial y llevaba la inscripción “Vehículo recuperado del delito”, una contradicción que rápidamente se viralizó en redes sociales y alimentó las críticas ciudadanas.
Más allá del robo: el impacto institucional
Aunque los equipos sustraídos eran usados y estaban destinados a reparación o reutilización, el caso abrió un debate mucho más profundo: los controles internos dentro del sistema judicial y el manejo del patrimonio estatal.
Especialistas consultados por distintos sectores judiciales sostienen que este tipo de episodios dañan seriamente la confianza pública, especialmente en organismos encargados de impartir justicia y controlar delitos.
La causa también volvió a poner sobre la mesa un problema recurrente en distintas dependencias estatales: la falta de auditorías permanentes, protocolos de seguridad actualizados y sistemas eficientes de seguimiento patrimonial.
Qué puede ocurrir en los próximos días
El expediente avanza bajo la coordinación del fiscal Iván Grassi y será analizado próximamente por el juez de Garantías Matías Parrón. Mientras tanto, los investigadores consideran que las grabaciones de seguridad constituyen la principal prueba del caso.
La expectativa ahora está centrada en la posible captura de Cataldo y en determinar si existieron más personas involucradas en una maniobra que ya se convirtió en uno de los mayores escándalos recientes dentro del ámbito judicial sanjuanino.
Más allá del desenlace judicial, el episodio deja una pregunta incómoda instalada en gran parte de la sociedad: ¿quién controla a quienes deben garantizar transparencia y legalidad dentro del propio Estado?
