Operativo en 25 de Mayo: avanzan contra las picadas ilegales y secuestran motos con graves irregularidades
Un importante despliegue policial en el departamento 25 de Mayo dejó al descubierto una problemática que viene creciendo en silencio: las picadas ilegales y el uso de vehículos modificados que alteran la tranquilidad de los vecinos. En una serie de allanamientos simultáneos realizados el viernes por la tarde, efectivos de la Comisaría 9ª secuestraron múltiples motocicletas y autopartes que ahora están bajo análisis técnico.
Allanamientos simultáneos en puntos clave
Los procedimientos se desarrollaron de manera coordinada en distintos sectores considerados estratégicos dentro del departamento. Entre ellos, Villa Yanello, zonas de Calle 2 y 23, Calle 24 entre 2 y 3, Calle 3 pasando Calle 25 y Villa El Tango. En estos lugares, los efectivos irrumpieron con órdenes judiciales en mano, en el marco de una investigación impulsada por reiteradas denuncias vecinales.
Como resultado, se logró el secuestro de 18 motocicletas, además de dos cuadros de moto, un motor de ciclomotor y dos bicicletas rodado 29. Según fuentes del procedimiento, varios de estos rodados presentaban modificaciones estructurales y sistemas de escape fuera de normativa, lo que no solo infringe la ley, sino que también incrementa el riesgo en la vía pública.
Vehículos bajo la lupa técnica
Todo el material incautado fue trasladado para su revisión en la Planta Verificadora, donde peritos especializados trabajan en la identificación de cada unidad. El objetivo es determinar su procedencia, verificar si poseen pedido de secuestro y confirmar posibles vínculos con hechos delictivos.
En paralelo, desde la dependencia policial se convocó a la comunidad a acercarse en caso de haber sido víctima de robo de motocicletas o partes similares, con el fin de facilitar su reconocimiento y eventual restitución.
Una problemática que crece en los barrios
Las picadas ilegales no son un fenómeno aislado en San Juan, pero en zonas como 25 de Mayo han generado una creciente preocupación. Los vecinos vienen denunciando desde hace meses no solo el ruido excesivo durante la noche, sino también las maniobras peligrosas que ponen en riesgo a terceros.
En muchos casos, estas prácticas se desarrollan en calles poco transitadas o sectores periféricos, donde la falta de controles constantes facilita su repetición. Además, la modificación de motocicletas —principalmente en sistemas de escape— suele estar vinculada a la búsqueda de mayor potencia o sonido, sin considerar las consecuencias legales y de seguridad.
Control, prevención y un desafío social
Más allá del resultado del operativo, el trasfondo expone un desafío mayor para las autoridades: cómo prevenir la proliferación de estas prácticas. Si bien los allanamientos representan un golpe concreto a estas actividades, especialistas coinciden en que el problema requiere una estrategia integral que combine controles sostenidos, educación vial y espacios seguros para la práctica del motociclismo.
También se pone en evidencia la posible existencia de circuitos informales o talleres clandestinos que facilitan la modificación de vehículos sin regulación, lo que amplía el foco del problema más allá de quienes participan en las picadas.
Un mensaje para la comunidad
El operativo deja un mensaje claro: las autoridades buscan reforzar la presencia en los barrios y responder a los reclamos vecinales. Sin embargo, el éxito a largo plazo dependerá no solo de la acción policial, sino también del compromiso social para erradicar prácticas que afectan la convivencia y la seguridad.
Mientras tanto, la investigación continúa y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.
