Murió la ciclista atropellada por un colectivo en Rivadavia: la causa será investigada como homicidio culposo

Murió la ciclista atropellada en Rivadavia y la causa judicial contra el colectivero dará un giro clave

Colectivo de la Red Tulum involucrado en el accidente fatal donde murió una ciclista en Rivadavia, San Juan.


Impacto San Juan · Redacción
24/05/2026 · 05:52 hs

La muerte de Hilda Analía Martínez, la mujer de 54 años que había sido atropellada por un colectivo de la Red Tulum en Rivadavia, no solo generó conmoción entre familiares, vecinos y usuarios del transporte público. También modificará de manera directa el escenario judicial del conductor involucrado, quien hasta ahora enfrentaba una imputación por lesiones graves.

El fallecimiento de la ciclista, confirmado durante la noche del viernes, obligará a la UFI Delitos Especiales a reformular la acusación contra el chofer Valeriano Andrés Bustos, de 51 años, quien conducía una unidad de la línea 123 de la empresa La Marina al momento del siniestro.

La causa pasará a investigarse como homicidio culposo

Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que, una vez incorporada oficialmente el acta de defunción al expediente, el fiscal Iván Grassi solicitará la ampliación del objeto procesal. Esto implica que la causa dejará atrás la figura de lesiones culposas graves para avanzar bajo la calificación de homicidio culposo.

La diferencia no es menor. Aunque se trata de un delito sin intención de matar, el cambio legal endurece el análisis judicial y abre nuevas posibilidades respecto a eventuales condenas, sanciones e incluso restricciones laborales para el conductor.

De acuerdo con la reconstrucción oficial, el colectivo circulaba por calle Soldado Argentino de este a oeste, mientras que Martínez se desplazaba en bicicleta por calle Galíndez. El impacto ocurrió en una intersección con forma de “T”, un punto que ahora será clave en las pericias y en la discusión sobre responsabilidades.

Qué podría ocurrir con el chofer

Hasta el momento, Bustos continúa en libertad mientras avanza la Investigación Penal Preparatoria, cuyo plazo fue fijado en un año. Sin embargo, la nueva carátula podría modificar la estrategia de la defensa.

En este tipo de causas, una de las alternativas habituales es la posibilidad de un juicio abreviado, mecanismo mediante el cual el acusado reconoce el hecho y acuerda una pena sin llegar a un juicio oral. Aun así, cada resolución depende de múltiples factores: antecedentes, grado de responsabilidad, pericias accidentológicas y criterios del tribunal.

Otro punto sensible es la posible inhabilitación para conducir. Más allá de la pena que eventualmente pueda imponerse, una restricción para manejar afectaría directamente la continuidad laboral del colectivero, quien llevaba más de dos décadas trabajando en el transporte público.

Un debate que vuelve a instalarse en San Juan

El caso también reabre una discusión que en San Juan aparece cada vez con más frecuencia: la convivencia entre colectivos, motociclistas, automovilistas y ciclistas en zonas urbanas donde el tránsito crece, pero la infraestructura vial muchas veces no acompaña.

Vecinos de distintos departamentos vienen reclamando desde hace tiempo mayores controles en cruces peligrosos, mejor señalización y campañas reales de educación vial. Especialistas en seguridad del tránsito advierten que muchas intersecciones de alto movimiento continúan funcionando sin medidas preventivas suficientes.

La muerte de Martínez volvió a poner en evidencia una problemática que excede a un único hecho judicial. Detrás del expediente hay una familia atravesando el dolor, un conductor enfrentando una causa compleja y una sociedad que vuelve a preguntarse cuántas tragedias más hacen falta para que la seguridad vial deje de ser un tema secundario.


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