San Juan: irá a juicio un acusado por distribuir material de abuso infantil con más de 1.500 archivos en su poder
Un caso que genera profunda conmoción en San Juan avanza hacia su etapa más decisiva. Un joven de 27 años enfrentará un juicio oral tras ser acusado de almacenar y distribuir material de abuso sexual infantil. La investigación reveló la presencia de más de 1.500 archivos en sus dispositivos, lo que encendió alarmas tanto en la Justicia como en la sociedad.
Una investigación que destapó un caso estremecedor
El acusado, identificado como Alejandro Nahuel Pérez Molina, será juzgado en las próximas semanas por delitos vinculados a la tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI), agravados por la edad de las víctimas. Según detallaron fuentes judiciales, el material secuestrado incluía imágenes y videos de menores de distintas edades, incluso de extrema vulnerabilidad.
El hallazgo fue realizado por especialistas en delitos informáticos de la Policía de San Juan, quienes analizaron dispositivos electrónicos vinculados al acusado. En total, se contabilizaron 1.555 archivos, entre imágenes, videos y otro tipo de contenido ilegal.
El pedido de la Fiscalía y el avance hacia el juicio
Durante la audiencia de elevación a juicio, los representantes de la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos solicitaron una pena de 9 años de prisión efectiva. El proceso estuvo marcado por demoras técnicas, pero finalmente la causa fue elevada por la jueza interviniente.
El Ministerio Público considera que existen elementos suficientes para sostener la acusación en un juicio oral, donde se buscará determinar la responsabilidad penal del imputado.
Antecedentes que agravan la situación
Uno de los puntos más relevantes del caso es que el acusado ya había sido condenado en 2022 por un delito de características similares. En aquella oportunidad, recibió una pena de cumplimiento condicional, lo que hoy adquiere un peso significativo en la nueva causa.
Para los investigadores, este antecedente refuerza la hipótesis de reiteración delictiva y podría influir en la eventual condena.
Chats sospechosos y posible grooming
Además del material hallado, los peritajes revelaron la existencia de conversaciones en las que el acusado habría intentado contactar a menores haciéndose pasar por un adolescente. En estos intercambios, presuntamente solicitaba contenido íntimo.
Si bien esta conducta podría encuadrarse dentro del delito de grooming, los investigadores aún trabajan para confirmar la identidad de los interlocutores y determinar si existieron víctimas concretas.
Un problema que trasciende lo judicial
Este tipo de casos no solo tiene impacto en el ámbito penal, sino que también pone en evidencia una problemática creciente: la circulación de material de abuso infantil en entornos digitales. Especialistas advierten que el acceso a la tecnología facilita la producción, distribución y consumo de este contenido, lo que representa un desafío constante para las autoridades.
En este contexto, organismos de protección de la infancia insisten en la importancia de la prevención, la educación digital y la denuncia temprana como herramientas clave para combatir estos delitos.
Reflexión final: una causa que interpela a toda la sociedad
El avance de este caso hacia juicio marca un paso importante en la búsqueda de justicia, pero también deja al descubierto una realidad inquietante. La protección de los menores en el entorno digital se ha convertido en una prioridad urgente que requiere del compromiso de toda la sociedad.
Más allá del resultado judicial, este proceso invita a reflexionar sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control, prevención y acompañamiento, en un escenario donde los delitos informáticos avanzan con rapidez y complejidad.
Policías de San Juan cuentan lo que viven en silencio: una realidad que duele leer.

