Santa Lucía: se quedó dormido al volante, chocó contra una pilastra y volcó en un zanjón
Un siniestro vial que pudo terminar en tragedia volvió a encender las alertas sobre los riesgos de conducir con cansancio. En la madrugada de este martes, un joven de 29 años protagonizó un impactante choque y vuelco en Santa Lucía, a escasa distancia de su vivienda, luego de quedarse dormido mientras manejaba.
El accidente: segundos que lo cambiaron todo
El hecho ocurrió alrededor de las 2:20 sobre calle 12 de Octubre, entre Pellegrini e Hipólito Yrigoyen. Según fuentes policiales, el conductor —identificado como Ismael Rodrigo Castro— circulaba solo a bordo de un Ford Fiesta cuando sufrió un “cabeceo” al volante.
Ese instante fue suficiente para perder el control del vehículo, que se desvió hacia el costado oeste, impactó contra una pilastra del tendido eléctrico y terminó volcando dentro de un zanjón. La violencia del impacto incluso generó un corte de energía en la zona.
Asistencia y estado de salud
Al arribar al lugar, efectivos policiales encontraron al joven fuera del vehículo, con visibles signos de dolor. De inmediato solicitaron asistencia médica, y una ambulancia del servicio de emergencias 107 lo trasladó al Hospital Rawson.
Tras ser evaluado, los profesionales confirmaron que presentaba golpes y escoriaciones leves, sin riesgo de vida, por lo que recibió el alta horas después.
Un problema recurrente en rutas y calles
Este tipo de incidentes no es aislado. En los últimos meses, se han registrado varios siniestros similares en San Juan y otras provincias, donde el cansancio al volante aparece como un factor determinante. Según especialistas en seguridad vial, dormir menos de seis horas aumenta significativamente las probabilidades de sufrir un accidente.
Casos recientes en rutas nacionales evidencian una tendencia preocupante: conductores que subestiman el sueño y terminan protagonizando despistes o vuelcos, muchas veces con consecuencias fatales.
Análisis: el riesgo silencioso de manejar con sueño
Más allá de la imprudencia ocasional, el cansancio sigue siendo uno de los factores menos visibilizados en la siniestralidad vial. A diferencia del alcohol o la velocidad, sus efectos suelen pasar desapercibidos hasta que es demasiado tarde. La somnolencia reduce los reflejos, afecta la concentración y puede provocar micro sueños de apenas segundos, suficientes para perder el control.
En este caso, la cercanía del domicilio del conductor también refleja un patrón frecuente: muchos accidentes ocurren en trayectos conocidos, donde la confianza y el agotamiento se combinan peligrosamente.
Reflexión final
El episodio, que no dejó consecuencias graves de milagro, vuelve a poner en agenda la importancia de no conducir bajo fatiga. Detenerse a tiempo, descansar o evitar manejar en condiciones inadecuadas puede marcar la diferencia entre llegar a casa o protagonizar una tragedia.
