Conmoción en San Juan: murió un peregrino rumbo a la Difunta Correa y reabre el debate sobre la seguridad en la Senda del Peregrino
San Juan atraviesa horas de profundo impacto tras la muerte de Mario “Koki” Riveros, un hombre de 45 años que falleció mientras cumplía una promesa rumbo al santuario de la Difunta Correa. El hecho ocurrió en plena madrugada, en la conocida Senda del Peregrino, sobre Ruta Nacional 141, y volvió a poner en foco los riesgos físicos y las condiciones en las que miles de fieles realizan este tradicional recorrido cada año.
Una promesa que terminó en tragedia
Riveros, oriundo de Angaco y padre de una hija, era un devoto reconocido en su comunidad. Como en otras ocasiones, había decidido emprender el trayecto hacia Vallecito en bicicleta, una práctica habitual entre quienes buscan cumplir promesas o agradecer favores atribuidos a la Difunta Correa.
El episodio fatal ocurrió alrededor de las 4:50 de la madrugada, en la zona de Cuesta de las Vacas. Según los primeros datos, el hombre sufrió una descompensación mientras pedaleaba solo, cayó sobre el asfalto y quedó tendido al costado del camino.
Efectivos policiales y personal de salud acudieron rápidamente al lugar tras ser alertados, e intentaron reanimarlo mediante maniobras de RCP. Sin embargo, pese a los esfuerzos, el deceso fue confirmado en el lugar.
Investigación en curso y primeras hipótesis
La causa quedó bajo la órbita de la UFI Delitos Especiales, que busca determinar con precisión las circunstancias del fallecimiento. Aunque los estudios médicos aún no concluyen, las primeras pericias apuntan a una posible falla cardíaca en medio del esfuerzo físico.
Este tipo de episodios, si bien no son frecuentes, han sido registrados en peregrinaciones masivas donde el desgaste físico, la falta de hidratación o condiciones preexistentes pueden jugar un rol determinante.
Una tradición con historia y desafíos actuales
La peregrinación hacia el santuario de la Difunta Correa es una de las manifestaciones de fe más importantes del país. Cada año, miles de personas de distintos puntos de Argentina llegan a Vallecito, muchos de ellos caminando o en bicicleta, recorriendo largas distancias bajo condiciones climáticas exigentes.
En los últimos años, el crecimiento del número de promesantes ha obligado a reforzar operativos de seguridad y asistencia. Sin embargo, el trayecto sigue presentando desafíos: rutas extensas, escasa iluminación en algunos tramos y exigencias físicas que no todos los peregrinos dimensionan antes de iniciar el viaje.
Impacto en la comunidad y despedida en redes
La muerte de Riveros generó una fuerte repercusión en Angaco, donde era ampliamente conocido. En redes sociales, amigos, familiares y vecinos compartieron mensajes de despedida que reflejan el dolor por la pérdida.
“Se te va a extrañar, Koki”, escribió un allegado, resumiendo el sentimiento de una comunidad golpeada por una tragedia inesperada.
El hecho también impactó entre otros peregrinos que se encontraban en la zona, muchos de los cuales continuaron su camino conmovidos por lo ocurrido.
Análisis: fe, esfuerzo físico y prevención
La tragedia reabre un debate necesario: ¿están los peregrinos preparados para afrontar este tipo de recorridos? La fe es, sin dudas, el motor que impulsa estas travesías, pero el componente físico no puede ser subestimado.
Especialistas coinciden en que actividades de resistencia, como recorrer decenas de kilómetros en bicicleta o a pie, requieren preparación previa, controles médicos y una adecuada planificación. En muchos casos, la emoción o el compromiso espiritual llevan a las personas a exigirse más allá de sus límites.
Además, factores como la deshidratación, el frío de la madrugada o el esfuerzo sostenido pueden desencadenar cuadros graves, especialmente en personas con afecciones cardíacas no diagnosticadas.
Recomendaciones para quienes peregrinan
Ante este escenario, se refuerza la importancia de adoptar medidas preventivas:
• Realizar un chequeo médico previo, especialmente en mayores de 40 años.
• Mantenerse hidratado y alimentarse adecuadamente durante el recorrido.
• Evitar viajar en soledad, especialmente en horarios nocturnos.
• Respetar los tiempos de descanso y no sobreexigirse físicamente.
• Utilizar elementos de seguridad como luces y ropa reflectiva.
Un camino que mezcla devoción y riesgos
La muerte de Mario “Koki” Riveros deja una huella profunda no solo en su entorno cercano, sino también en toda la comunidad de fieles. Su historia refleja la entrega de quienes viven la fe de manera intensa, pero también evidencia la necesidad de acompañar estas prácticas con mayor conciencia y cuidado.
Mientras la investigación avanza, el recuerdo de Riveros se suma a las historias que marcan el camino hacia la Difunta Correa: un trayecto cargado de simbolismo, pero también de desafíos que no deben ser ignorados.

