Semana Santa en San Juan: crece la demanda de pescado y las pescaderías apuestan a precios estables
Con la llegada de Semana Santa, las pescaderías de San Juan comienzan a vivir uno de los momentos más intensos del año. A días de las celebraciones religiosas, comerciantes del rubro coinciden en un panorama alentador: mayor movimiento de clientes, ventas en crecimiento y la expectativa de que los precios no sufran aumentos bruscos en el corto plazo.
En un contexto económico aún sensible, el consumo de pescado —tradicional en estas fechas— vuelve a posicionarse como protagonista en la mesa de los sanjuaninos, impulsado tanto por la fe como por hábitos culturales arraigados.
Una tradición que se mantiene firme
Desde el inicio de la Cuaresma, el aumento en la demanda comenzó a hacerse notar. Comerciantes históricos del sector aseguran que, pese a los cambios en el consumo de los últimos años, la tradición de evitar carnes rojas durante Semana Santa sigue vigente.
El producto estrella continúa siendo el filet de merluza, elegido por su practicidad y versatilidad en la cocina. Actualmente, su valor ronda entre los $9800 y $10.500 por kilo, dependiendo del comercio y la calidad del producto. Muchos consumidores optan por comprar con anticipación y conservarlo congelado, una estrategia que permite organizar gastos y evitar faltantes.
Además, los comerciantes destacan un cambio en el comportamiento del cliente: hoy es más frecuente encontrar compradores previsores que planifican sus compras con días o incluso semanas de anticipación.
La paella, un clásico que gana terreno
Más allá del consumo individual de pescado, la paella se consolida como una de las preparaciones más elegidas para compartir en familia. Las pescaderías locales ofrecen distintas opciones, desde combos accesibles con mariscos y calamares hasta porciones ya preparadas.
En promedio, armar una paella casera puede costar entre $4000 y $5000 por porción, mientras que las versiones listas para consumir alcanzan valores cercanos a los $12.000, generalmente pensadas para dos personas.
Este fenómeno no es nuevo, pero en los últimos años se intensificó, reflejando un cambio en el consumo: menos compra impulsiva y más decisiones orientadas a compartir comidas especiales.
Precios: estabilidad con incertidumbre
Uno de los puntos clave para esta temporada es el comportamiento de los precios. Según referentes del sector, el pescado registró un aumento interanual cercano al 15,3%, una cifra moderada si se compara con otros alimentos.
Sin embargo, la estabilidad no está completamente garantizada. Factores como el costo del combustible, la logística de traslado desde zonas pesqueras y la disponibilidad de producto fresco pueden influir en los valores finales en los próximos días.
Esto genera un escenario mixto: mientras algunos comerciantes confían en mantener precios, otros prefieren la cautela hasta contar con mercadería actualizada.
Filas, horarios extendidos y movimiento intenso
Como ocurre cada año, se espera un alto flujo de clientes durante los días centrales de Semana Santa. Las pescaderías anticipan jornadas largas, con horarios extendidos desde temprano y posibles filas en los locales más tradicionales.
Aunque algunos comerciantes señalan que la masividad no es la misma que décadas atrás, el movimiento sigue siendo significativo, especialmente en los días previos al Viernes Santo.
Contexto y cambios en el consumo
Históricamente, el consumo de pescado en Semana Santa estuvo ligado a prácticas religiosas. Sin embargo, en la actualidad se suma un nuevo componente: la búsqueda de opciones más saludables frente a otras carnes.
En comparación con años anteriores, se observa una leve caída en el volumen total de ventas, pero compensada por un ticket promedio más alto y una mayor diversificación de productos, como mariscos y preparados.
Además, la inflación y la pérdida del poder adquisitivo han llevado a muchos consumidores a ajustar sus compras, priorizando calidad y rendimiento antes que cantidad.
Análisis: tradición, economía y adaptación
El comportamiento del mercado en esta Semana Santa refleja una combinación de factores: tradición cultural, contexto económico y adaptación del consumidor. A diferencia de otros años marcados por fuertes aumentos, el escenario actual muestra cierta estabilidad, aunque con cautela.
Para los comerciantes, el desafío pasa por mantener precios competitivos sin resignar calidad, mientras que para los consumidores, la clave está en planificar y buscar alternativas accesibles.
En este equilibrio, las pescaderías de San Juan logran sostener una actividad que, más allá de lo comercial, forma parte de una identidad cultural que se renueva cada año.
Recomendaciones para los consumidores
Especialistas del sector sugieren algunas pautas para aprovechar mejor las compras en esta época:
• Comprar con anticipación para evitar aumentos o faltantes.
• Verificar la frescura del producto (olor suave, textura firme).
• Optar por cortes prácticos como filet sin espinas.
• Congelar correctamente si no se consume en el día.
• Comparar precios entre distintos comercios.
Con estas recomendaciones, los sanjuaninos podrán disfrutar de una Semana Santa organizada, sin sorpresas en el bolsillo y manteniendo viva una tradición que atraviesa generaciones.

