Fuerte reclamo en la Policía de San Juan por salud mental y descuentos salariales.
Denuncias anónimas exponen una situación preocupante
Un grupo de policías de San Juan manifestó de forma anónima una serie de reclamos vinculados a sus condiciones laborales, el acceso a la salud mental y posibles descuentos salariales aplicados en contextos de denuncias. Los testimonios reflejan una creciente preocupación dentro de la fuerza.
Retención del arma y reducción de haberes
Según los efectivos, ante cualquier denuncia, sin distinción de gravedad, se aplicaría de forma inmediata la retención del arma reglamentaria. Esta medida administrativa implicaría además una disminución en sus ingresos mensuales que superaría los $300.000.
Los denunciantes sostienen que esta situación podría vulnerar el principio de presunción de inocencia, ya que aseguran que las medidas se toman antes de que finalice una investigación que determine responsabilidades.
Dificultades en el acceso a asistencia psicológica
Otro de los puntos centrales del reclamo es la falta de acceso real a servicios de asistencia psicológica. Si bien indican que existen áreas destinadas a la salud mental dentro de la institución, aseguran que los turnos son escasos o presentan demoras de meses.
Ante esta situación, muchos efectivos se ven obligados a recurrir a profesionales particulares, afrontando costos que rondan los $30.000 por sesión, lo que agrava aún más su situación económica.
Demoras en investigaciones y procesos administrativos
Los policías también señalan que los procesos administrativos y judiciales pueden extenderse durante largos períodos. En algunos casos, aseguran que las resoluciones, como los sobreseimientos, tardan más de un año en concretarse.
A esto se suman demoras adicionales en las notificaciones internas y en la restitución de funciones, lo que prolonga la incertidumbre y afecta tanto lo económico como lo emocional.
Impacto en la salud mental dentro de la fuerza
El reclamo pone el foco en la salud mental en la policía, un tema cada vez más visible. Según los testimonios, la presión laboral, los conflictos personales y las dificultades económicas generan un escenario complejo para muchos efectivos.
Además, mencionan con preocupación cifras de suicidios en la policía durante el último año, lo que refuerza la necesidad de implementar políticas de contención y acompañamiento.
Un pedido de revisión y acompañamiento
Los efectivos aclaran que no buscan deslegitimar las denuncias existentes, sino garantizar que cada caso sea investigado con respeto al debido proceso. Sostienen que, en caso de comprobarse culpabilidad, deben aplicarse las sanciones correspondientes.
Finalmente, el reclamo incluye un llamado a fortalecer el acceso a la salud mental y a generar condiciones laborales más justas. También invitan a cualquier persona que atraviese una situación difícil a pedir ayuda y no enfrentar los problemas en soledad.

