Por Redacción | Impacto San Juan
Un conflicto interno en el sistema de salud pública de San Juan comenzó a generar preocupación en distintos sectores sanitarios y gremiales. Un grupo de enfermeros contratados denunció que en las últimas semanas varios trabajadores fueron notificados —de manera informal y sin documentación previa— sobre la baja de sus contratos, luego de haberse manifestado públicamente en reclamo de mejoras laborales y nombramientos durante los últimos meses de 2025.
El planteo, que hasta el momento no ha tenido amplia difusión mediática, expone una problemática sensible: profesionales que llevan más de cinco años bajo modalidad de contrato aseguran haber quedado sin vínculo laboral de forma sorpresiva, pese a cumplir funciones esenciales y cubrir los mismos turnos que el personal nombrado.
Cinco años de servicio y un final inesperado
Según relatan los trabajadores afectados, muchos de ellos ingresaron al sistema sanitario durante la pandemia, en uno de los momentos más críticos que atravesó el sector salud. En ese período, aseguran, debieron redoblar e incluso triplicar turnos ante la alta demanda hospitalaria.
Desde entonces, continuaron desempeñando tareas en distintos hospitales y centros de salud de la provincia bajo modalidad contractual. Algunos superan los cinco años consecutivos de servicio.
Sin embargo, al acercarse el inicio de marzo de 2026, varios profesionales que ya figuraban programados en los cronogramas laborales acudieron a consultar por la renovación de sus contratos y allí recibieron la noticia: su vínculo no sería renovado.
De acuerdo con los testimonios, la comunicación no fue formal ni escrita. Tampoco —afirman— hubo notificación previa ni explicación detallada sobre los criterios adoptados.
El reclamo por igualdad salarial y estabilidad
El trasfondo del conflicto se vincula con las manifestaciones realizadas a fines de 2025 frente al Centro Cívico, donde trabajadores de la salud colgaron pasacalles y expresaron su reclamo por nombramientos y mejoras salariales.
De acuerdo con lo expresado por los enfermeros, la decisión de manifestarse fue colectiva y abarcó distintas zonas sanitarias de la provincia. Sin embargo, denuncian que las bajas de contrato no fueron generales, sino selectivas.
“Desde cada zona eligieron uno o dos enfermeros y les bajaron el contrato”, señalan. Según su interpretación, la medida tendría carácter de represalia por haber participado activamente en los reclamos.
Uno de los ejes centrales del planteo es la diferencia salarial. Actualmente, un enfermero contratado no alcanzaría los 800 mil pesos mensuales, mientras que un enfermero nombrado puede percibir cifras que duplican —e incluso superan en más del doble— ese monto, desempeñando similares cargas horarias y responsabilidades.
Además, los contratados remarcan que no cuentan con los mismos beneficios: no poseen estabilidad laboral, no acceden en igualdad de condiciones a obra social ni a determinados adicionales o coberturas complementarias.
“Somos más que un número”
Uno de los puntos que más molestia generó entre los trabajadores fue la forma en que se habría comunicado la decisión. Algunos relatan que desde áreas administrativas les manifestaron que eran “un número más en una planilla de Excel”.
Para quienes llevan años en el sistema, esa frase resultó ofensiva. “Somos profesionales de la salud, no un número”, expresaron.
El malestar creció aún más al considerar que, de no haberse presentado personalmente a consultar por la renovación contractual, muchos se habrían enterado de la baja recién al intentar ingresar a cumplir funciones.
En varios casos, sostienen que ya estaban programados para cubrir turnos durante marzo.
El comunicado que comenzó a circular
En las últimas horas comenzó a difundirse un comunicado titulado “Situación laboral del personal de enfermería contratado”, donde se expone la incertidumbre que atraviesan.
En el texto, los trabajadores señalan que:
Llevan cinco años contratados realizando funciones esenciales.
No recibieron comunicación oficial ni resolución escrita.
Otros sectores habrían recibido renovaciones parciales.
Solicitan claridad administrativa, igualdad de criterios y comunicación formal y transparente.
El documento remarca que el único objetivo es continuar desempeñando sus funciones con estabilidad y respeto, tal como lo hicieron durante todos estos años.
Un contexto económico que agrava la situación
La problemática se da en un contexto económico complejo. La inflación acumulada y el aumento sostenido del costo de vida impactan de manera directa en los trabajadores con ingresos más ajustados.
Con salarios que no alcanzan los 800 mil pesos mensuales en algunos casos, los enfermeros contratados aseguran que sostener alquileres, servicios, transporte y alimentación se vuelve cada vez más difícil.
La incertidumbre laboral, sumada a la falta de estabilidad y beneficios equiparables al personal nombrado, profundiza el malestar.
Silencio mediático y preocupación interna
Otro aspecto que llama la atención de los trabajadores es la escasa cobertura mediática del tema. Según indican, han enviado comunicados y testimonios a distintos medios provinciales sin obtener difusión.
Esa situación genera interrogantes y alimenta la percepción de que el conflicto permanece en una esfera interna, sin debate público amplio.
Desde el sector afectado aclaran que su intención no es confrontar con las autoridades, sino visibilizar una situación que consideran injusta y abrir canales de diálogo institucional.
Un llamado al diálogo
Los enfermeros consultados remarcan que continúan comprometidos con la comunidad y con el sistema de salud pública. Muchos de ellos prestaron servicio en los momentos más críticos de la pandemia, cuando la presión hospitalaria exigía jornadas extendidas y un esfuerzo físico y emocional extraordinario.
El pedido central es claro: reglas transparentes, criterios equitativos y comunicación formal.
En un sistema sanitario que depende en gran medida del recurso humano, la estabilidad y el reconocimiento del personal constituyen factores clave para garantizar calidad asistencial.
Por el momento, no hubo un pronunciamiento oficial público que detalle los criterios adoptados para las renovaciones o bajas contractuales. Se espera que en los próximos días pueda abrirse una instancia de diálogo que permita clarificar la situación.




